20 de octubre, 2026
Martes: Agradecer también es un ejercicio de memoria
“Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.”
Es curioso cómo nuestra mente guarda con tanto detalle las preocupaciones, mientras que los momentos tranquilos y las bendiciones cotidianas se van deslizando en el olvido sin que nos demos cuenta. Por eso, en el Salmo 103, el salmista no solo expresa gratitud, sino que necesita hablarse a sí mismo para no dejar que la memoria le falle.
«No olvides ninguno de sus beneficios», le recuerda a su propia alma. Esto nos enseña que dar gracias no siempre surge de forma automática; muchas veces requiere la intención consciente de detenernos a recordar. Agradecer empieza por traer al presente todo lo bueno que Dios ha hecho y que la prisa de la rutina fue tapando.
Hoy es un buen momento para ejercitar la memoria del corazón. Al volver a mirar los detalles, la provisión y los momentos de paz que hemos recibido, descubrimos que siempre tenemos muchas más razones para estar agradecidos de las que imaginábamos.
Para escribir:
- Haz una pausa y escribe 5 cosas buenas de este último mes que ya habías empezado a olvidar.
- ¿Qué detalle o bendición reciente puedes rescatar hoy del olvido para darle gracias a Dios?
¿Te llegó en el momento justo?
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